lunes, 23 de julio de 2012

EL AMANTE

EL AMANTE (1984)
MARGUERITE DURAS



Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, recuerdo esa imagen de la que nunca he hablado. Tengo quince años y medio.
 
La niña blanca está en el transbordador del Mekong, lleva un vestido de seda, unos zapatos de lamé de tacón alto y un sombrero rosa de fieltro. Hace tiempo que los hombres la miran, como hace él ahora. Es chino, es rico. Se acerca, tiembla porque ya la ama, porque se sabe perdido. Desde ese momento, su limusina la llevará al apartamento en el que obtendrá el placer que llega al grito. Un año y medio sin futuro alguno, con la piel como fin y camino, durante el cual el amante no va a dejar de amar ese cuerpo pequeño que aún está por definirse. Él habla de su padre, quien no comprende y le prohíbe esta pasión por la niña blanca; ella le habla de las mudanzas, de los hermanos, del que les roba y del que teme siempre. Hasta que la despedida se acerca y el dolor inhabilita al amante; hasta el día en que, ya a bordo del barco que la llevará a Francia, descubrirá la limusina despidiéndola silenciosa desde el muelle. Será más tarde, durante el viaje, cuando la niña llore y estalle y se pregunte si también ella ha amado a su amante, si quizás lo ha amado sin saberlo.

Una vida después, tras los libros, las guerras, los matrimonios y los hijos, él viajará a Paris y la llamará. “Soy yo”. La voz vuelve a temblarle para decirle aquello que le dijo siempre, que nunca podría dejar de amarla, que la amaría hasta la muerte.


LUISA HURTADO GONZÁLEZ
http://microrrelatosalpormayor.blogspot.com.es/

martes, 19 de junio de 2012

LA NÁUSEA

LA NÁUSEA (1938)
JEAN PAUL SARTRE 




Lo mejor sería escribir los acontecimientos cotidianamente. En hojas sin fecha, un martes de carnaval, a las diez y media, por la tarde, el viernes a las tres, el sábado por la mañana o mi último día en Bouville… para descubrir entre raíces retorcidas que existo y que el mundo también existe gracias a mí, y que como enfermedad, producirme un vértigo tal que desde este momento ya nada sea igual, ni recurriendo a los momentos perfectos ni a la melodía por la que cada noche sueño un pequeño sueño, y mucho menos, mediante la elaboración de este libro que me restituya, que me impida estar de más y justificar así mi propia existencia. Imposibilidad: mañana lloverá en Bouville.
YOSE FERNÁNDEZ
pabellonsiquiatrico@hotmail.com

sábado, 26 de mayo de 2012

DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE

DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE - 1994
SUSANNA TAMARO




Hace dos meses que te fuiste y desde hace dos meses, salvo una postal en la que me comunicabas que todavía estabas viva, no he tenido noticias tuyas.

¿Qué podría contarte que te permitiera conocer un poco más el corazón de esta pobre vieja enferma?

Sentí, amé y renuncié.

Cuando leas esto, probablemente yo ya me haya ido, pero acepta mi consejo:

Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.

ENMASCARADO

sábado, 19 de mayo de 2012

MADAME BOVARY

MADAME BOVARY (1857)
GUSTAVE FLAUBERT


Estábamos en la sala de estudio cuando entró el director, acompañado del médico, un hombre corpulento y algo grasiento, de manos y dedos grandes, bien peinado y vestido. Le seguía Homais, el boticario, más alto y mejor formado, vestido más elegante. Contrastaban bastante con la austeridad de la sala, las paredes vacías y algo desconchadas, iluminadas por una luz que confería a todo un tono amarillento. El médico llevaba un maletín del que sacó varias cosas hasta dar con el estetoscopio, con el que comenzó a examinar al joven estudiante desmayado. El boticario, a su vez, no paraba de hablar, sacó un sobre pequeño de un bolsillo y lo acercó a la cara del desmayado, que en ese momento reaccionó. El médico intentaba preguntarle cosas pero era el boticario quien sentenciaba "no come bien, solo hay que ver este lugar" o "seguro que son las chinches que no le permiten dormir". El médico recogió y salieron todos. Esa fue la última vez que vi a Charles Bobary. Nada que ver con la delicada pose de su pequeña esposa, siempre impecable y de gráciles y estudiados movimientos. Fue ella quien habló de amor al joven estudiante, de amor "de verdad", como el que trataba de vivir, el de las novelas que leía. Mirarse a los ojos arrebatados, reír hasta el amanecer, sentir un fuego interior al encontrarse. Todo eso que Emma adoraba y que se notaba de lejos que el estudiante no apreciaba sino por los ricos manjares con los que le obsequiaba "para que no cayese enfermo". Era ella la que no gozaba de buena salud pese al enorme médico con el que dormía, y del que despotricaba, con hastío, a la mínima ocasión.
Y así pasaron una temporada hasta que el chico se cansó de tanta atención y empezó a aburrirse de tanta chaladura. Dejó una escueta carta de despedida para que le recordara con cariño, y nunca más volvió por Yonville. Podría haberla sacado de allí, pero nunca habría tenido esos lujos y al final terminarían peor que lo hicieron ella y el médico. Desde luego, no es por esa huida por lo que acaban de concederle la cruz de honor.

ANA VIDAL
http://relatosdeandarporcasa.blogspot.com.es/

martes, 15 de mayo de 2012

EL PARAÍSO EN LA OTRA ESQUINA

EL PARAÍSO EN LA OTRA ESQUINA (2003)
MARIO VARGAS-LLOSA



Abrió los ojos a las cuatro de la madrugada y pensó: “Hoy comienzas a cambiar el mundo, Florita”. Con esa absurda idea en la cabeza se despertó en abril de 1844. Con esa absurda idea murió en noviembre del mismo año. Fueron unos pocos meses de dura brega, yendo de ciudad en ciudad, conferenciando con los obreros y los patronos, queriendo doblegar viejas costumbres e ideas. Pero el mundo, por desgracia, no se dejó cambiar. Encontró enconadas resistencias en unos y otros, deudores a su manera de la grey turiferaria y oscurantista que ni soportaba que una mujer abanderara la utopía de una revolución ni soportaba que, charla tras charla en fábricas, en iglesias o en talleres, declamara por la constitución de un nuevo orden social, hijo de la igualdad. Unos y otros hicieron todo lo posible por desgraciarla, y lo consiguieron. Su propio marido la denunció. Y por un tiempo perdió a sus hijos. Viviendo como una fugitiva, como una paria, conoció más a fondo las injusticias que ya conocía. Al morir, con solo cuarenta y un años, Flora Tristán parecía una viejecita. Sus enemigos se frotaron las manos cuando la enterraron. Se habían desecho por fin de una enemiga de Dios y de todo lo que es decente en esta tierra.

RICARDO ÁLAMO GONZÁLEZ
http://odadrek.blogspot.com.es/

lunes, 30 de abril de 2012

EL CONDE DE MONTECRISTO

EL CONDE DE MONTECRISTO (1844)
ALEJANDRO DUMAS






El 24 de febrero de 1815, fui injustamente encarcelado. Je m’appelle Edmond Dantès y tuve que escarbar la tierra con mis manos para evadirme. Atravesé mares, conquisté tesoros, me convertí en conde. Amé y perdoné, comme vous, como aman y perdonan las personas, mais sólo me siento libre quand vous, mon cheri lecteur, me ayudas a escapar. ¡Sólo me queda confiar y esperar a que te detengas delante de este libro y lo abras! ¡Confiar y esperar!

Ernesto Ortega Garrido
latoalladelboxeador.blogspot.com.es/

domingo, 29 de abril de 2012

CINCO HORAS CON MARIO

CINCO HORAS CON MARIO (1966)
MIGUEL DELIBES





Después de cerrar la puerta y encender un cigarrillo, Mario recordó aquella pesadilla en la que Carmen le rasuraba la barba, le peinaba y le vestía el traje gris oscuro con la corbata listada para conducirlo a su despacho y someterlo durante horas a un exasperante monólogo. Ahora solo espera que la amargura la pase un brazo por los hombros y  la atraiga hacia sí.
Ana M. Blanco
http://arrimadosalasombra.blogspot.com.es/

jueves, 26 de abril de 2012

EL SUR

EL SUR (1985)
ADELAIDA GARCÍA MORALES





Mañana, en cuanto amanezca, iré a visitar tu tumba, papá. Me han dicho que la hierba crece salvaje entre sus grietas y que jamás lucen flores frescas sobre ella. Nadie te visita. Mamá se marchó a su tierra y tú no tenías amigos. Decían que eras tan raro…
Si pudiera doblar el tiempo, si yo pudiera, volvería a los paseos por el campo, al péndulo que me dejabas coger, a  mi mano guiada por la tuya para buscar el agua que corría bajo nuestros pies. Traería los días en que un soplo del sur, ese sur que tanto añorabas, barrió las sombras desangeladas de la casa. Y repetiría, eterno, ese vals que bailaste conmigo. Yo, tu princesa, tú mi príncipe girando sin descanso en el salón de baile donde celebramos mi primera comunión, a la que fuiste a pesar de que tú no creías en esas cosas. ¡Eras tan raro!, decían. Pero pronto iba a perderte. Mucho antes de que el sufrimiento te arrebatara para siempre de mi lado. Los años debieron actuar como bálsamo. No fue así. La herida seguía abierta, en carne viva, y no cejaba de mortificarte. Quería que volvieras a mí, que no me abandonaras. Por eso desaparecí aquel día, para que me echaras de menos y salieras de tu ensimismamiento para ir a buscarme. No lo hiciste. Escondida bajo la cama estuve escuchando el golpeteo sincopado de tu bastón en el piso de arriba. Y entonces comprendí que mi dolor era pura bagatela comparado con el tuyo. Lloro porque me gusta llorar, le dije a mamá. Y en verdad que era un alivio sentir las lágrimas limpiando mi cara. Me dejaste tu péndulo y también el deseo de saber qué te llevó a poner fin al sufrimiento con un disparo. Viajé al sur para conocer a la mujer  con la que habrías querido compartir tu vida. También a tu hijo. Mi hermano. Al que he acabado queriendo. Aunque nada, ni nadie podrá llenar nunca ese hueco que dejaste. 
Y en este escenario fantasmal de nuestra vida en común, ha sobrevivido tu silencio y también, para mi desgracia, aquella separación última entre tú y yo que, con tu muerte, se ha hecho insalvable y eterna. 
Lola Sanabria
http://lolasanabria.blogspot.com/

LA CARRETERA

LA CARRETERA (2007)
CORMAC MC CARTHY




Al despertar en el bosque en medio del frío y la oscuridad nocturnos había alargado la mano para tocar al niño que dormía a su lado.

Está ahí. Duerme y todo sigue igual. Oscuro, frío, áspero y húmedo. Cenizo.

     ¿Papá?
 

     Sssh. Duerme. Descansa. Mañana continuaremos caminando.

     No tengo sueño. Tengo hambre.

Silencio. Negrura. Tos contenida. Sangre en el pañuelo.

     ¿Estás bien?

     Bien. Duerme.

     Vale.

     Vale.

     ¿Mañana continuaremos caminando hacia el sur?

     El sur.

     ¿Qué hay en el sur que no haya aquí o en el norte?

     Luz, sol, calor. Gente.

     ¿Buena?

     Buena.

     ¿Cómo nosotros?

     Sí.

     Si somos de los buenos, ¿porqué no ayudamos a aquel anciano?

     Ya no tenía esperanza. No podíamos. Hubiera sido inútil.

     ¿Y nosotros?

     Duerme.

     ¿Tenemos esperanza?

     Claro. Nos tenemos el uno al otro.

     ¿Querernos, tenernos quiere decir esperanza?

     Claro.

     Ya.

     Duerme.

     Vale.

     Vale.


Con la otra mano, la que no acariciaba la cabeza del muchacho que volvía a dormir, acariciaba la Magnum con las dos últimas balas. Balas que no tenían nombre, como ellos, pero sí tenían dueños. Inconscientes. O dormidos.
En las profundas cañadas donde vivían todo era más viejo que el hombre y murmuraba misterio.


Francesc López
http://naufragoenlared.blogspot.com.es/

EL HOMBRE INVISIBLE

 EL HOMBRE INVISIBLE (1897)
H. G. WELLS




El desconocido llegó un día huracanado de primeros de febrero abriéndose paso a través de un viento cortante y de una densa nevada, la última del año. Esos libros que contienen el secreto de la invisibilidad y una docena más de otros raros secretos. Y nadie sabrá de ellos hasta que él muera. 

P.S. A falta de zumo de limón para la tinta invisible, seleccionar con el botón derecho del ratón desde la palabra "año" hasta "P.S."

Manu Espada
http://manuespada.blogspot.com.es/

EL RETRATO DE DORIAN GRAY

EL RETRATO DE DORIAN GRAY (1890)
ÓSCAR WILDE



Un intenso olor de rosas penetraba en el estudio donde se encontraba aquel cuadro que le había fascinado siempre; en él había quedado plasmado su bello rostro, ante él había deseado no envejecer jamás y ahora, mirándolo con atención, comprobaba con estupor cómo aquel retrato acusaba el paso de los días que en él no dejaba huella alguna.

            Había pasado veinte años ocultándolo a los ojos de todos pero, con el tiempo, había empezado a odiar aquella imagen que era, que sólo podía ser, un fiel reflejo de su alma viciosa y corrupta.

            Así, un día, incapaz de soportarlo más, apuñaló la pintura con furia. Alertados por los gritos, los criados entraron en la habitación prohibida; descubrieron un retrato de su amo que no conocían y, a sus pies, un viejo con un cuchillo en el pecho y un gesto repulsivo lleno de arrugas, un desconocido a quien, hasta que se fijaron en las sortijas que llevaba, no pudieron identificarle

LUISA HURTADO GONZÁLEZ
http://microrrelatosalpormayor.blogspot.com.es/

FAHRENHEIT 451

FAHRENHEIT 451 (1953)
RAY BRADBURY


Era un placer quemar. Destruir todo aquello que pudiera perturbar la felicidad en la que vivían hacía sentir a Montag como un héroe. Pero eso fue antes de ver cómo aquella mujer prefería inmolarse junto a sus palabras de papel. Y antes de que Clarisse abriera una grieta en su conformismo. Luego todo se precipitó. La casa en llamas, la pérdida de su mujer-florero, la huida. Y por fin, el encuentro consigo mismo rodeado de desconocidos que atesoraban en su cabeza todos los libros, esperando una oportunidad para poder parir su biblioteca en un tiempo mejor.  
Mientras tanto, la guerra en la ciudad terminó casi antes de empezar. Y llegó la ocasión. “Sobre las cenizas renaceremos como el Fénix”, pensó Montag. Todo cambiará para que nunca tengamos que volver a renacer. Construiremos un mundo nuevo con los libros viejos y con los que están por venir… Cuando lleguemos a la ciudad.

SARA NIETO
http://palabraspreciosas.blogspot.com.es/

VERANO

VERANO (2010)
 J. M. COETZEE





Agosto 1972
En el Sunday Times de ayer, una noticia desde Francistown, en Bostwana que no nos va a dejar indiferentes. El biógrafo de Coetzee está a punto de publicar su obra; ya ha contactado con las mujeres que mejor le conocen y con algún amigo y colega. Ya sabe que por aquel entonces John había encontrado al John que quería ser, ese que entre verdades y mentiras jugaba a ser escritor con absoluta maestría. Pero algo le dice que tiene que esperar para publicarla, que ese hombre llegará aún más lejos. Sin embargo, sin Verano no habrá otoño ni invierno; ni madurez tras una infancia y una juventud. El biógrafo duda, ser o no ser, publicar esperar ese Nobel que su sexto sentido le dice que va a llegar. Elige tras una noche insomne y la novela nace. Y con ella el acercamiento al codiciado premio, además a nadie deja indiferente: una cosa o la otra, no hay una tercera vía.

Paloma Hidalgo 
http://unlibroesunjardndebolsillo.blogspot.com.es/

RAYUELA

RAYUELA (1963)
JULIO CORTÁZAR



¿Encontraría a la Maga?
El rastro se dibuja claro desde borde de sí mismo. Luego se aleja,  se confunde con otros, se pierde en la niebla.  Esa niebla sucia, hecha jirones, lo engaña. Enmascara su realidad de solitario entre amigos. Muestra un cielo, allá abajo, hecho de baldosas y tiza. Como si el cielo fuese juego de niños. Para evitar más distorsiones visuales o entes falsificados establece la palabra como su territorio. “Si me volví loco fue a conciencia” dice para nadie. Aquella mujer que fue la suya y este cielo de mentira lo atraen como un abismo.
Paf se acabó. 

PATRICIA NASELLO
http://septiembrenos.blogspot.com.es/

LA FAMILIA DE PASCUAL DUARTE

 LA FAMILIA DE PASCUAL DUARTE (1942)
CAMILO JOSÉ CELA



Yo, señor, no soy malo,  pero todos me quieren mal. Los primeros, padre y madre. Uno portugués, contrabandista, borracho. Otra sucia, desabrida, pendenciera. Y ambos con dos manos que no parecían sino dieciséis. La afición se les pasó tras nacer Rosario – cándida primero, puta después – y Mario, tonto de principio a fin. Luego vino el amor, y con él la Lola, que casi me dio tres hijos. A uno ni le vi nacer, y otro duró un mal aire. El tercero no era mío, así que la Lola se me murió y yo tuve que pedir cuentas al Estirao. De ahí al penal todo fue coser y cantar. Tres años y un día hasta que me tiraron de nuevo al mundo, flaco de carnes y enjuto de corazón. No me quedó otra que regresar al pueblo, casarme con la Esperanza y dar fin - por fin - a mamá. Hoy, entre rejas, aguardo al garrote vil. Feliz, porque ya no me resta nadie a quien matar. Triste, pues justo me toca a mí. Ahora que podía respirar...

Agustín Martínez Valderrama
 http://acusmartvald.blogspot.com.es/

miércoles, 25 de abril de 2012

DRÁCULA

DRÁCULA (1895)
BRAM STOKER






Salí de Munich a las 8;35 de la noche del primero de mayo. En ese preciso instante, me negué a morir, al comprender que había millones de seres a los que exprimir hasta la última gota.
Lo haría por su bien.



Rosa M.
http://vanalaire.blogspot.com.es/

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

CIEN AÑOS DE SOLEDAD (1967)
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
 

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía habría de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. En ambos momentos, el coronel se sentiría protagonista de la historia, pero nada más lejos de la cruda realidad. Desde mucho antes y muchas generaciones después, Macondo estaba, está y seguirá allí, imperturbable. El polvo de sus calles se cuela hasta los pulmones de sus habitantes que, más tarde o más temprano, siempre acaban descubriendo que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.

MAR G. MENA
http://losjardinesdepuck.blogspot.com.es/

martes, 24 de abril de 2012

CUMBRES BORRASCOSAS

CUMBRES BORRASCOSAS (1847)
EMILY BRÖNTE



He vuelto hace unos instantes de visitar a mi casero y ya se me figura que ese solitario vecino va a inquietarme por más de una causa. Gesto hosco conteniendo una furia antigua. Un  muchacho y una joven igualmente silenciosos pero no tan fieros.  Cumbres Borrascosas la casa entera  rezuma  tristeza y maldad. La joven  mira con displicencia y  apenas habla, no hay rencor en sus ojos. El peso de la sombra de Heathcliff,  dueño y señor de la casa. Noche   larga, el espectro de Cathy, el día reserva una macabra sorpresa. Pesadillas y visiones del más allá suplicando desde el jardín. Muerte imprevista de  Heathcliff. Hay aquí un compás de espera, la amenaza continua de algo que solo se expresa en  los árboles torcidos por el viento y en el sonido de ese mismo viento, unas veces aullido, otras, aliento helado de los páramos.  La historia de esta familia es como el paisaje, una falsa calma y por debajo los efectos devastadores del odio. Un odio mantenido con afán de perfección, un odio para perdurar en el tiempo y afectar a dos familias y a una generación. Un  odio  así  vivido en nombre del amor, un odio absurdo, un odio vuelto hacía sí mismo y lanzado de nuevo al  exterior con la fuerza de un rayo.  Un niño sin padres  torcido como los árboles y salvado por la  pasión hacia una niña mujer y tirado de nuevo al pozo oscuro de su alma.  Huida  y  tiempo para diseñar su venganza, solo para  descubrir que no le satisface, que el odio continua dentro, muy dentro.  Y tan solo la muerte deja algo de paz en sus rasgos. Ahora yace  al lado de aquella niña mujer y la casa parece otra, como si  con él se hubieran ido los peores augurios y  la pena de años. Hasta la joven  sonríe y el muchacho la mira con otra expresión limpia de recelos.  Mis pasos me llevaron al lugar donde están enterrados Heatcliff y Cathy, y siguiendo con los ojos el vuelo de las libélulas entre las plantas silvestres y las campanillas, y oyendo el rumor de la suave brisa entre la hierba, me admiré de que alguien pudiera atribuir  sueños  turbadores a los que descansaban en aquellas tumbas tranquilas.

Rosana Alonso
http://ralon0.wordpress.com/

lunes, 23 de abril de 2012

EL QUIJOTE

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA (1605)
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA


En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Como bien recoge Cide Hamete Benengeli, don Alonso Quijano se entregaba en alma a la lectura ininterrumpida de historias de caballeros andantes y, viendo que esto en sí solo no era suficiente para paliar su sed de justicia, lo hizo también en cuerpo, tomando el nombre de don Quijote de la Mancha y, convenciendo a Sancho Panza, rústico cuerdo para que le hiciera las veces de escudero, se echó a los caminos para hacer méritos ante su dama y ascender a las crónicas de la inmortalidad. Con cada aventura corrida -no siempre con final feliz-, avanzaba un paso su locura hacia la sensatez, al tiempo que la cordura de Sancho Panza iniciaba el camino a la inversa, hasta que, al final, don Quijote fue vencido –o, comprendiendo que la ficción no podían salir de los libros, se dejó vencer- y volvió al lugar de la Mancha para morir sosegado. Cide Hamete Benengeli así lo contó, y yo quedaré satisfecho y ufano de haber sido el primero que gozó el fruto de sus escritos enteramente, como deseaba, pues no ha sido otro mi deseo de poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna. Vale.

Manuel Rebollar Barro
http://cazadoresdeintervalos.blogspot.com.es/